Hablemos de Ellas: “Paola y sus diferentes facetas”

Por: Mary Rosado

 Constantemente leemos sobre mujeres que tienen que decidir acerca de qué rol desempeñar, si desean convertirse en madres o dedicarse de lleno a su trabajo, si quieren conocer todos los rincones del mundo viajando o si deben generar un cambio en el lugar donde radican. Pero hay algunas mujeres cuyos ejemplos nos inspiran para darnos cuenta de que, en realidad, no tenemos porqué elegir.

Paola Milagros Espinosa Sánchez, conocida internacionalmente solo como Paola Espinosa, nació en Baja California Sur, México el 31 de julio de 1986. A los 11 años iniciaría su etapa como deportista de alto rendimiento en la disciplina de clavados, teniendo que dejar su casa para mudarse hasta la capital, en el centro del país, y así comenzar con una de las carreras más fructíferas y reconocidas del deporte mexicano.

Su talento en la plataforma de 10 metros y en el trampolín de 3 metros le han permitido representarnos en cuatro Juegos Olímpicos: Atenas 2004, Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016, en los cuales obtuvo la medalla de bronce en el 2008 y plata en 2012, ambas en la categoría de sincronizados en plataforma.

En las copas mundiales de clavados ha conseguido un total de 17 medallas, 8 de oro, 5 de plata y 4 de bronce. Además de ser la atleta mexicana con el mayor número de medallas en Juegos Panamericanos con 15 metales. En el 2019 fue reconocida con el Premio Nacional del Deporte en la categoría mérito deportivo, por los logros que ha alcanzado en todos estos años.

Sin embargo, a pesar de tener cerca de 25 años de trayectoria deportiva, Paola también se ha dado tiempo para experimentar otras facetas de su vida. Tiene su propia Fundación donde trabajan para prevenir la obesidad infantil y contrarrestar el bullying, es licenciada en ciencias de la comunicación y durante esta pandemia colabora con la secretaría de educación del gobierno mexicano para realizar cápsulas de activación física que son transmitidas en televisión para los niños y niñas en sus hogares.

Pero esta deportista tiene un día mágico, el 31 de julio, la misma fecha en la que cada año celebra su cumpleaños se convirtió en la fecha más especial de su vida. Ese mismo día en el 2012 ganó su segunda medalla olímpica y en el 2017 nació su hija Ivana. El nombre de Paola Espinosa es sinónimo de éxito y esa fecha se ha convertido en un constante recordatorio de que, cuando nos lo proponemos, sí podemos compaginar las diferentes facetas de nuestra vida.

generodeporteycomunicacion@gmail.com// latribunaesnuestra@gmail.com

ts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *