Martina Cartañá es mediocampista del Club Atlético Tigre y licenciada en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires UBA. Actualmente trabaja en la producción de programas de ESPN y en el área de marketing de una empresa. En el marco del día de la futbolista argentina, en diálogo con GDyC asegura que le gusta más «jugar al fútbol, que mirarlo».
Por: @florenciagonzalezanalia
¿Cómo se da tu llegada a Tigre?
Venía de jugar en otro club, donde se comenzó con la iniciativa de formar un equipo femenino pero no prosperó. De ahí junto a varias compañeras fui para el Club San Fernando y con algunas compañeras nos probamos en Tigre y quedamos. Buscábamos una Liga y un equipo más competitivo.
¿Cuándo descubriste que te gustaba jugar a la pelota?
Siempre me gustó jugar al fútbol porque tengo cuatro hermanos varones y me crié con una pelota en los pies. Llevarlo a la práctica deportiva fue más de grande. En la escuela me obligaban a hacer hockey y en los recreos yo me la pasaba jugando al fútbol con mis amigos. Sin embargo, no tenía conciencia de que podría ser mi deporte y llevarlo a la práctica profesional. Entonces, en la escolaridad no lo hacía como actividad deportiva, lo hice cuando terminé.
Para quienes no están interiorizados con el fútbol femenino aún ¿Podes contarnos quién es Marta, la 10?
Mi apodo viene por Marta Da Silva, la delantera brasileña que ganó muchos títulos con su Selección. Me llamo Martina pero mi familia y amigos me dicen «Marta». Es gracioso porque yo juego de cinco y no de diez.
Actualmente trabajas en los medios de comunicación, ¿cómo ves el rol de las mujeres en el deporte y cómo lo experimentas siendo parte?
Creo que se está naturalizando cada vez más que las mujeres podemos hablar y opinar de fútbol, o cualquier otro deporte. Ahí está el avance. No quita que (en mi caso) hablar de fútbol siendo mujer sea difícil, porque en los medios de comunicación quedan figuras, periodistas, colegas que no están en este cambio de paradigma y es difícil corromper con esas estructuras jerarquizadas, donde el hombre es el que habla de fútbol. Pero, sí creo que se está avanzando – o intentando – incluir a mujeres con esta idea de que nosotras sabemos, podemos saber; opinar; relatar en distintas instituciones o medios de comunicación.
Sin embargo siguen siendo pocas las mujeres que «triunfan» por así decirlo en los medios y que están al frente en los programas de televisión o de radio. El proceso es lento y lleva tiempo.
También entra en juego lo generacional. Yo me junto con mis amigas y amigos a ver fútbol, a hablar de fútbol. En esta generación, en la que me incluyo venimos chipeados con una forma de pensar en la que las mujeres hablamos y opinamos de fútbol al igual que los varones. Este paradigma, entre el viejo y nuevo periodismo, vino para quedarse.

Foto Instagram: @martucarta
¿Qué pensás que hace falta en la disciplina, cinco años después de que se haya «profesionalizado» en Argentina?
Sobre la semiprofesionalización es muy difícil hablar todavía acerca de qué le falta al fútbol femenino, porque es un montón de cosas. Pero, a grandes escalas creo que lo que más me falta es apoyo de las instituciones y de los clubes con y hacia la disciplina. Es una realidad que, muchas instituciones están empezando a darle más importancia o más trascendencia a lo que es el equipo femenino pero, no deja de ser una «pérdida» para el club. Eso genera que no se invierta la plata, el tiempo, o los predios necesarios para que la disciplina crezca.
Cada vez son más los clubes que empiezan con inferiores y las chicas que están jugando. Se están abriendo más categorías con las chicas y eso es lo mejor, pero todavía hay cierta desidia hacia los equipos femeninos (sobre todo en los grandes clubes) que no ven que les genera plata, entonces no invierten.
¿Combinas tu trabajo de periodista con el de jugadora? ¿En algún momento estos roles se cruzan?
Sí. Estoy todo el tiempo mezclando mi trabajo como periodista con el fútbol, porque a la hora de analizar los partidos miro mucho las cosas que me pasan a mi en la cancha. Tengo empatía con jugadores, o con situaciones de juego. Presto atención a cosas que también hago a la hora de jugar. Siendo mediocampista, le presto mucha atención a los mediocampos en los equipos, a la forma de jugar. Todo el tiempo combino los dos roles.
¿Qué representa Tigre para vos y cómo definirías al equipo?
Tigre para mi representa hacer lo que más me gusta. Siempre digo: «Me gusta más jugar al fútbol, que mirarlo». Soy periodista deportiva, me la paso mirando fútbol, pero no hay nada como jugarlo y Tigre me abrió las puertas y es todo. Me cambia mucho el humor cuando el equipo gana, cuando pierde, cuando juego bien o mal. Cuando logro hacer todo lo que laburé en los entrenamientos y los objetivos que tenía en el partido.
Tigre hoy en día es un pilar muy importante en mi vida. Es como mi segunda casa, porque más allá de que no se me pague paso mucho tiempo entrenando, jugamos los fin de semana. Paso casi el mismo tiempo que paso en el trabajo.
Foto Instagram: @martucarta
Al equipo le digo que sigamos para adelante. Venimos con una mala racha, los últimos tres partidos los perdimos, pero por primera vez me animo a decir que estamos animándonos a jugar y a plantear una idea de juego que por ahí antes no teníamos y eso es muy bueno aunque quizá ahora no se vea en los resultados, porque el fútbol es muy injusto y algunas veces se pierde jugando mejor.
Se conmemora un nuevo Día de la Futbolista y teniendo en cuenta tanta historia detrás ¿Cuál creés que es el mejor homenaje para ustedes?
Este día conmemora a Las Pioneras que viajaron a un Mundial sin botines, sin plata, donde hasta tuvieron que trabajar en México para pagarse un viaje y ganaron un partidazo contra Inglaterra. La mejor forma de homenajearnos es dándole visibilidad a la disciplina, tanto desde las instituciones como desde los clubes. Visibilizando que las mujeres jugamos hace rato al fútbol y cada día lo estamos haciendo de una forma más profesional o más seria y necesitamos su apoyo para seguir creciendo.