Verónica Ravenna: Deportista y empresaria

 

Por: Florencia González

La atleta argentina Verónica Ravenna, tiene 22 años y practica Luge en Canadá, donde vive desde los seis años.  ¿De qué se trata? @GDyC te lo cuenta:

 

Contexto de un deporte poco conocido y para nada popular

En Sudamérica no hay pistas de Luge. Es que son  caras y su mantenimiento muy costoso. El Luge se practica arriba de un trineo y en pista de hielo: “Los mejores trineos son los alemanes”, asegura Veronica Ravenna. Es un deporte de invierno, extremo y poco conocido. También, poco difundido y hay pocos sitios de internet que informan sobre él.

Este deporte se practica de manera individual o en pareja. El objetivo es lograr el menor tiempo posible en la carrera por la pista, aunque éstas son diversas porque difieren sus medidas de longitud.  El amor de Verónica por acercarse al Luge comenzó en una excursión con el colegio:  el Wishtler Secondary School, de Canadá. Desde ese momento, le insistió a su padre para poder probarlo y saber de qué se trataba: “Vamos a intentarlo, no se pierde nada”, le había anunciado su papá. Ella nunca  imaginó que, desde ese momento le cambiaría la vida.

En cuanto a la competencia en sí, al ser un deporte mixto es casi pareja la cantidad de hombres y mujeres que lo practican, pero la representante argentina asimila qué hay mayor competencia de mujeres.  Además cuenta que, en un momento Alemania fue potencia pero que Canadá se acercó mucho y “Ya no es tan así”.

Las mejores condiciones para jugar en una pista de Luge son por un lado el frío ( a unos -10°) y la humedad. Esta última no tiene que existir. Aunque lo ideal de cada pista es muy subjetivo y dependerá de lo que opine cada piloto.

Entre otras cosas, la argentina que nos representó en los Juegos Olímpicos de PyeongChang en 2018 – y anteriormente también lo hizo – dice que le encantaría que la región haya pistas. Así cuando se da el cambio de estación (En Argentina invierno y en Canadá verano) puede entrenar por estos lados del hemisferio: “Me gustaría practicar en Bariloche. Tengo esa idea”.

Veronica viaja al país que la vio nacer, al menos una vez por año, y cuando puede, cada seis meses. Aunque ahora transita el confinamiento. De Argentina extraña ´a su familia, los asados y los alfajores´, asegura.

Hay otra faceta en la vida de la deportista y es que fusiona esta actividad con otra profesión: La de empresaria. Los condimentos de la historia de Verónica son bien argentinos. Su perro se llama “Malbec”, su emprendimiento es de dulce de almendras y chocolates. Uno de sus sueños, es tener un lugar para comer chocolate y tomar café: “La gente en Canadá compra el café y se va. No lo disfruta como nosotros en Argentina. Mi idea es tener un lugar donde la gente pueda disfrutar de tomarse un café y comer un chocolate”.

En este sentido, expresó: “La gente dice mucho que el deporte y los chocolates no van de la mano, pero la realidad es depende qué chocolate y cómo te cuides vos”.

Por otra parte,  de cómo empezó con su proyecto para crear una empresa de chocolates, señala: “De chica cuando quise tener un perro, mis papás me dijeron que si quería tener a Malbec tenía que trabajar. Creo que eso me ayudó a saber que si quiero algo tengo que trabajar para obtenerlo y esa enseñanza es la que me dieron”.

Para contactar a Verónica Ravenna pueden hacerlo a través de http://www.veroluge.com/

ts

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