Hablemos de Ellas: “También es violencia”

Por: Mary Rosado

El pasado miércoles 25 de noviembre se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, una fecha importante para invitarnos a la reflexión, al debate, pero sobre todo, para abrir la conversación a una realidad tan dura como difícil: aún hay mucho camino por recorrer para lograr erradicar la violencia hacia la mujer.

Pierre Bourdieu definió la violencia simbólica como aquella violencia que resulta amortiguada, invisible e insensible para sus propias víctimas, esa violencia que se ejerce a través de los caminos simbólicos de la comunicación. Esa violencia que tanto trabajo cuesta identificar y reconocer en nuestro entorno.

El deporte no está exento de estos escenarios violentos, aún en la actualidad sigue sin poder garantizar espacios seguros y 100% libres de violencia para todas esas niñas y jóvenes que comienzan a incursionar en esta área. Pero no nos enfoquemos únicamente en los casos visibles, en aquellos momentos cuando la violencia se puede observar, porque es justamente la que no concebimos como tal, lo que contribuye a que permanezca.

En este sentido, uno de los principales perpetradores de la violencia simbólica hacia la mujer en el deporte, es justamente la prensa deportiva. En la mayoría de los países podemos encontrar titulares donde se habla de las atletas usando referencias masculinas, comparándolas con deportistas hombres de manera aspiracional, como si no existieran mujeres que pudiesen servir de inspiración.

También hay titulares donde la mujer deportista es únicamente vista como propiedad, la “esposa”; “hija”, o “madre” de alguien. Así como minimizar sus logros deportivos, como si no fueran producto del esfuerzo o de la perseverancia.

En México cada semana encontramos diversos titulares donde se sexualiza a las futbolistas de la Liga MX Femenil. “Nailea Vidrio, jugadora del León Femenil, rompe las redes al presumir su ropa interior”, “Norma Palafox calienta al chiverio con fotos en la intimidad del estadio”, “¡Hermosa y talentosa! Daniela Reza desbanca a Norma Palafox como la rompecorazones de la Liga MX”, son tan solo una muestra de esto.

Incluso Jennifer Muñoz, jugadora del club América, hace unas semanas le respondió vía twitter a un periódico que publicó una nota sobre ella llamándola una “sensual águila”, a lo que la futbolista indicó que ella no es una jugadora sensual, es una futbolista con una increíble fortaleza y comprometida con su club.

Hoy más que nunca necesitamos reflexionar sobre lo que estamos consumiendo como aficionadas y aficionados al deporte, lo que nos ofrecen los medios y exigirles que cumplan con su trabajo de informar pero que lo realicen con una verdadera perspectiva de género. Los logros y hazañas de las mujeres son tan valiosas como aquellas logradas por los hombres, debemos entender que lo que publican en sus redes sociales, no son fuente de información para titulares amarillistas y cargados de morbo.

Es momento de reconocer que minimizar la práctica deportiva de las mujeres o centrarnos únicamente en su físico también es violencia y por lo tanto, debemos trabajar en eliminarla.

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ts

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