Hablemos de Ellas: “Cuando el deporte hace daño”

Por: Mary Rosado

El deporte siempre debería ser, por encima de cualquier cosa, sinónimo de disfrute. Por supuesto que también trae consigo otros beneficios tanto para nuestro cuerpo y bienestar físico como para nuestro desarrollo mental. Sin embargo, cuando hablamos del deporte de alto rendimiento sabemos que no es fácil, que requiere de sesiones de entrenamiento todos los días y una serie de exigencias, sacrificios y disciplina en grandes cantidades, pero, ¿existe un punto en el que nos hace daño?

Teresa Ixchel Alonso García es una deportista mexicana de 24 años, quien desde muy pequeña se involucró en el deporte y encontró en el nado sincronizado la disciplina perfecta para expresarse. A pesar de la juventud de esta atleta, tiene consigo una trayectoria que abarca más de la mitad de su vida; Lleva 17 años practicando este deporte y 12 como seleccionada nacional.

 

Hace unos meses, en febrero, la multimedallista mexicana publicó un video donde relataba el abuso psicológico que ha sufrido por parte de la entrenadora nacional con respecto a su complexión física. Con el paso de los días las nadadoras Karen Soto y Madison López también compartieron sus historias dentro del mismo representativo nacional.

“Estás gorda, chaparra y de piernas cortas”, son algunas de las expresiones que mencionaron las atletas, además de ser expuestas, sancionadas y comparadas con el resto de las integrantes, lo que derivó en trastornos alimenticios por dejar de comer e incluso algunas fueron tratadas en un hospital.

 

Han pasado casi 9 meses de aquellas denuncias y lo único que ocurrió es que Teresa Alonso fuera vetada de la Selección y perdiera su beca por parte de la Federación. No hubo investigaciones, ni hubo compromisos de mejora.

En septiembre ella misma inició una campaña en la plataforma Change.org para que las comisiones pertinentes trabajen en erradicar la violencia en el deporte.

 

Es verdad que formar parte del selecto grupo de élite del deporte de alto rendimiento conlleva sacrificios, esfuerzo y disciplina, esos componentes que nos hacen explotar lo mejor de nosotras para conseguir aquello que no todas las personas pueden lograr. Pero nunca debería ser a costa de nuestra salud física y principalmente, nuestra salud mental.

 

El miedo por ser reemplazadas es el factor más común para que atletas guarden silencio ante este tipo de situaciones, es por ello que se necesita de mayor compromiso por parte de las federaciones, ¿estamos interesados por el deporte o por nuestras deportistas?, en algún momento habrá que responder esa pregunta y espero que lo hagan las personas correctas.

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ts

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